Michel Platini jugó tres ediciones del máximo torneo a nivel de selecciones: Argentina 1978, España 1982 y México 1986. No obstante, la mejor actuación de su equipo fue el tercer lugar conseguido en el último Mundial que disputó.
Su primera aparición en un evento como este fue en el país sudamericano que atravesaba una dictadura militar. Tal vez por ese contexto no brilló del todo. Francia no pasó de la fase de grupos.
Platini solo pudo convertir un tanto, y fue contra los locales, en la caída por 2-1. Tiempo después declaró que la Copa del Mundo de 1978 fue la más complicada que jugó: “Había mucha presión de la inteligencia francesa y mucha gente no quería que fuéramos a jugar”.
El conductor de Les Bleus
El juego de Michel Platini fue madurando con el tiempo y, de 1982 a 1985, su reinado fue irrefutable. “Le Roi” condujo a su selección a las semifinales en dos torneos mundiales y, en medio de ese proceso, levantó la Eurocopa de 1984, donde fue el goleador.
El Mundial de España 1982 lo encontró en un gran momento y ya como capitán. Aportó un gol en la victoria (4-1) sobre Kuwait y marcó el 1-1 transitorio ante Alemania Federal en la semifinal, que acabó igualada a tres goles, pero que en los penales favoreció a los rivales. De igual manera, Platini convirtió su ejecución.
El Mundial de México 1986 lo encontró tras haber ganado el Balón de Oro en tres ediciones consecutivas, un récord que se mantuvo durante varios años, hasta que Lionel Messi lo superó. En materia de goles, celebró dos en tierras aztecas: uno ante Italia en octavos de final y otro frente a Brasil en cuartos.
La Verdeamarela llegó con marcha perfecta: cuatro partidos ganados y con la valla invicta. Pero Platini se encargó de anotarle el único tanto que recibió el combinado brasileño para el 1-1, llevando la definición a los penales. Eso sí, desde los doce pasos fue el único francés que falló, aunque su selección avanzó a las semifinales al ganar la serie por 4-3.
El sueño frustrado
Nuevamente, Alemania Federal destrozó el sueño francés de disputar una final y pelear por su primer título mundial. Francia se quedó con el tercer puesto tras superar 4-2 a Bélgica en un encuentro en el que Platini estuvo ausente.
Si bien, por edad, el Mundial de Italia 1990 hipotéticamente pudo haberlo jugado, el francés decidió ponerle fin a su carrera como futbolista en 1987, cuando tenía 32 años.
Platini, que no destacaba por su velocidad ni por un regate explosivo, sino por su visión de juego y su calidad con la pelota, se despidió de los Mundiales como una de las máximas leyendas, trascendiendo incluso sin haber alcanzado la gloria máxima.