Fútbol Internacional

Los croatas exhiben orgullo y se encomiendan a Modric

La ciudad de Zagreb respira fútbol y orgullo. Cada croata que habla de fútbol presume de Luka Modric, "el mejor futbolista del mundo por encima de Messi y Cristiano Ronaldo", y del Mundial de Rusia, convencidos de que sus idolatrados jugadores recuperarán su verdadera identidad ante España para la revancha.

Cinco horas antes del inicio del partido la Plaza Ban Jelacic, con la imponente estatua en honor del héroe nacional, general del imperio austríaco, una bandera gigante croata era agitada por una veintena de aficionados croatas que ya entonaban cánticos.

Celebraban su vuelta a las gradas del estadio Maksimir, donde llevan meses sin poder ver a su selección en partido oficial por la sanción que pesaba de UEFA. Prometían crear una caldera para ayudar a la resurrección de una Croacia que acusó el desgaste físico y psicológico del momento más importante de su historia en un Mundial que acarició y acabó segunda, solo superada en la gran final por Francia.

El orgullo es lo que caracteriza al aficionado croata. Presumen de estar por encima de grandes países y potencias futbolísticas con una población que por poco supera los cuatro millones de habitantes. "Un país pequeño de dimensiones pero grandísimo de futbolistas. Nuestros jugadores están en los mejores equipos de las mejores ligas del mundo y cuando se juntan en la selección sienten los colores que defienden", explica a Efe Darko, un fiel de la selección ajedrezada a sus 32 años.

Desde el taxista a los mercados populares, la conversación del día era el fútbol. "Iré al estadio con mi hijo. Estuvimos en Rusia viendo dos partidos inolvidables y hoy ganaremos a España porque tenemos al mejor jugador del mundo, Luka Modric", explicaba Miran que cambiaba su turno de trabajo para poder acudir al estadio. Siguen la Liga local, seguidores del Dinamo que domina, y por televisión no se pierden el fútbol español, la 'Premier' y la 'Bundesliga'. Cada equipo donde juega un croata.

La fama que siembran los ultras, castigados tras situar una esvástica en el césped como su última noticia, castiga al resto de fieles seguidores que presumen de escudo en sus camisetas ajedrezadas tan reconocibles. Los 6 grados con los que se acercaba el partido no les impedía lucirlas, prescindiendo del abrigo.

"España está repleta de grandes jugadores pero nosotros somos mejores y en nuestra casa no tendrá nada que ver con lo que pasó en Elche". Es el deseo en voz alta de seguidores que sueñan con ver una nueva hombrada de sus jugadores, derrotar a la Roja y posteriormente a Inglaterra en Wembley. Solo así accederían a la fase final de la Liga de las Naciones y evitarían el descenso de categoría.

Fuente: Agencia EFE

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