Más participantes, más partidos
El cambio más disruptivo es la expansión del cuadro de participantes, lo que altera directamente la logística y el volumen de atletas.
El salto es de 32 a 48 selecciones eleva el número de partidos en la cita mundialista y pasa de 64 a 104 encuentros en total.
Con plantillas de 26 futbolistas, habrá aproximadamente 1,248 jugadores de élite compitiendo en tres países.
El objetivo de superar los récords de asistencia
Muchos partidos se jugarán en los estadios de la NFL (fútbol estadounidense) y recintos icónicos como el Estadio Azteca, se espera pulverizar todos los récords de asistencia.
Se estima que serán más de 6 millones de espectadores los que verán los partidos in situ. La audiencia global se proyecta que será de 5.000 millones de personas las que sigan el torneo.
Además, se aguarda superar el récord de promedio de asistencia en los estadios, que sigue vigente desde el Mundial de Estados Unidos 1994, cuando fueron 68.000 aficionados por partido.
El fútbol como negocio
La FIFA prevé que esta sea la edición más lucrativa de la historia, sobre todo teniendo en cuenta el feroz mercado norteamericano, y en menor medida el canadiense y el mexicano.
Los ingresos totales rondarían los 11.000 millones de dólares. En cuanto a la venta de entradas serían unos 3.100 millones de dólares lo recaudado.
Los derechos de televisión ya han acumulado la cantidad de 4.700 millones de la misma moneda, mientras el marketing y los patrocinios recaudarán unos 2.500 millones.
La visión de la nueva versión mundialista
El Mundial 2026 no solo será el más grande por sus números, sino por su capacidad de conectar tres naciones y redefinir el negocio del fútbol para el siglo XXI.
Desde el mismo arranque, el presidente de la FIFA aseguró que el Mundial serán “104 Superbowls”, refiriéndose a la final del fútbol americano, el evento que más dinero y personas mueve en los Estados Unidos.