08 abr. 2026

El Aston Villa baila al ritmo de Durán Durán

Jhon Durán dio el triunfo al Aston Villa contra el Bayern de Múnich en la repetición de la final de la Copa de Europa de 1982.

Jhon Durán

Jhon Durán celebra un gol ante el Bayern Múnich.

Foto: EFE

Jhon Durán, el mejor sustituto de la Premier League, el hombre que ha marcado cinco goles desde el banquillo en nueve partidos, dio el triunfo al Aston Villa contra el Bayern de Múnich en la repetición de la final de la Copa de Europa de 1982.

Tras 41 años de espera, Villa Park volvió a disfrutar de la mejor competición de clubes y la pudo saborear con un triunfo entregado por Durán, el colombiano que se ha convertido en el arma secreta de Unai Emery y al que recurre cuando necesita desatascar un partido.

En una atmósfera vibrante, con un tifo de los jugadores del Villa con Emery en el centro, los de Birmingham no salieron asustados ante el a priori ogro del Bayern. Si hace cuatro décadas los bávaros eran favoritos con Breitner, Rumenigge y Hoeness, era lógico pensar que con Kane, Olise y Davies volverían a serlo.

Pero los fuegos artificiales que colorearon Villa Park para dar la bienvenida a la Champiosn dieron paso a un partido en el que el Bayern nunca estuvo cómodo y en el que el Villa se adelantó a los 22 minutos en una definición de Pau Torres con la puntera. El tanto era el primero marcado en Champions en este estadio desde los cuartos de final de 1982, cuando Paolo Rossi anotó para la Juventus. Pero entonces no existía el VAR como ahora y la tecnología detectó un fuera de juego en el inicio de la jugada de Jacob Ramsey.

Anulado el tanto y con Ramsey lesionado, cada uno de los dos equipos sufría por un flanco. El Bayern, por el siempre señalado Upamecano, que se las tenía en carrera con Ollie Watkins; el Villa, con Lucas Digne, atacado constantemente por Olise.

El francés, un viejo conocido de la Premier por su pasado en el Crystal Palace, tuvo la mejor para los alemanes, en un disparo con rosca desde fuera del área que apuntaba a la escuadra y que hizo volar a Emi Martínez a mano cambiada.

Con cierta parsimonia y pesadez, el partido llegó a los instantes finales con el Bayern ansioso, muy adelantado, y el Villa pendiente de los movimientos de Emery, que metió a Durán a falta de veinte minutos para seguir explotando al blando Upamecano.

La decisión del español tardó diez minutos en pagar. Torres, con el mal sabor de boca del gol anulado, se desquitó con un pase de cuarenta metros desde la defensa que buscó en carrera al colombiano. Este bregó con Upamecano, se hizo hueco y sin necesidad de mirar a la portería, elevó la bola por encima de Neuer, al que castigó su costumbre de estar siempre fuera del área.

Para redondear la noche, con el Bayern colgado del larguero en el último minuto, el ‘Dibu’ salvó un cabezazo de Kane que hubiera sido el 1-1 y dio los tres puntos a los ‘Villanos’, que han ganado los dos partidos en esta fase de grupos.

- Ficha técnica:

1 - Aston Villa: Martínez; Konsa, Diego Carlos, Torres, Digne; Onana (Barkley, m.59), Tielemans, Ramsey (Bailey, m.27 (Maatsen, m.60)), Philogene; Rogers y Watkins (Durán, m.70).

0 - Bayern Múnich: Neuer; Kimmich, Upamecano, Kim (Goretzka, m.86), Davies; Laimer (Tel, m.86), Pavlovic (Palhinha, m.76), Olise (Sané, m.66); Coman, Gnabry y Kane.

Goles: 1-0. Durán, m.79.

Árbitro: Radu Marian Petrescu (Rumanía) amonestó a Maatsen (m.92), Diego Carlos (m.94) y Durán (m.95) por parte del Aston Villa y a Upamecano (m.21) y a Gnabry (m.66) por parte del Bayern de Múnich.

Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de la Liga de Campeones disputado en estadio Villa Park (Birmingham). EFE

Más contenido de esta sección
Ganó la ‘Juve’, pero el Galatasaray logró este miércoles la clasificación para los octavos de final de la Liga de Campeones 12 años después de la última vez tras un ejercicio de supervivencia (3-2, 7-5 global) ante la ‘Vecchia Signora’, que por un momento soñó merecidamente con el milagro pese a jugar en inferioridad desde el minuto 48, derrochando pundonor en su amarga noche.
El campeón de Europa, el PSG, estará en octavos de final décimo quinto año consecutivo, no tanto por la brillantez de su juego como por la confianza en sus opciones, que valieron para conseguir, con un suficiente ramplón, un empate que les permite seguir adelante gracias a la victoria lograda en la ida.
La eliminatoria no la podía resolver otro jugador. Vinícius Junior se tomó su particular revancha con el Benfica tras el capítulo de Lisboa y volvió a bailar. Sacó al Real Madrid de la duda en un frío Santiago Bernabéu, con un tanto que dio el pase a octavos de final, reafirmando su liderazgo sin Kylian Mbappé.
Cuando el sentido común incitó a pensar antes del duelo que el Borussia Dortmund era el favorito o que la eliminatoria se decidiría en la prórroga tras el tanto salvador de Adeyemi, el Atalanta decidió este miércoles desoír toda lógica para completar con la épica de un penal en el 98 una remontada tremenda (4-1, 4-3 global) ante Jobe Bellingham y compañía para regresar, cinco años después, a los octavos de final de la Liga de Campeones.
El Bayer Leverkusen empató 0-0 este martes ante el Olympiacos de José Luis Mendilibar y se bastó del triunfo a domicilio de la ida para avanzar a los octavos de final de la Liga de Campeones.
Newcastle United superó el trámite de la vuelta al imponerse por 3-2 al Qarabag, haciendo valer la contundente goleada lograda en la ida (1-6) que le permite avanzar a los octavos de final de la Liga de Campeones, en los que podría enfrentarse al Barcelona.