11 sept 2026

Mineiro repudia las agresiones entre jugadores en un partido con 23 expulsados

Atlético Mineiro, del defensor paraguayo Junior Alonso, que dio un sopapo impresionante, condenó este lunes la trifulca ocurrida entre sus jugadores y los del Cruzeiro.

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El defensor paraguayo Junior Alonso se metió con todo en la pelea.

Foto: Gentileza

Atlético Mineiro condenó este lunes la trifulca ocurrida entre sus jugadores y los del Cruzeiro, durante la final del campeonato regional brasileño disputada el domingo en Belo Horizonte, y calificó de “lamentables” las agresiones en el campo que ocasionaron la expulsión de 23 futbolistas.

En un mensaje publicado en las redes sociales, el Mineiro señaló que el club y sus jugadores “no toleran ninguna forma de violencia en el fútbol” y reafirmó su compromiso con el respeto, el juego limpio y los valores que deben guiarlo.

Asimismo, el conjunto de Belo Horizonte aseguró que tomará “las medidas necesarias internamente”, para evitar que ese tipo de situaciones se repitan.

Horas antes, Hulk, delantero del Galo, ya había pedido disculpas a través de las redes.

El principal artillero del Mineiro señaló que, aunque la rivalidad hace parte del deporte, el respeto siempre debe prevalecer sobre cualquier emoción.

“Pido disculpas a todos los que estuvieron en el estadio, a quienes lo vieron por televisión y, especialmente, a los niños que ven el fútbol como inspiración. Lo que vimos en el campo no es el ejemplo que queremos dar”, afirmó.

Hasta el momento, Cruzeiro no se ha pronunciado sobre el tema y en las redes solo aparecen fotografías relativas a su victoria en el torneo regional.

El incidente ocurrió antes de finalizar el partido que definía el Campeonato Mineiro y del que salió victorioso Cruzeiro al imponerse por 1-0 ante el Galo.

La pelea comenzó con una disputa entre el centrocampista del Cruzeiro Christian y el portero del Atletico MG Everson, que se enzarzaron en la disputa de un balón.

A partir de este instante se armó una violenta trifulca en la que volaron puños y patadas entre jugadores por toda la cancha y que tardó diez minutos en ser aplacada.

El árbitro Matheus Candaçan decidió 23 expulsiones: la de Christian, por golpear a Everson “en la cabeza con la espinilla, con fuerza excesiva e intensidad alta”, y al guardameta por “agredir al rival con brutalidad, golpeándole con la rodilla en la cara”.

Los otros 21 expulsados fueron, por el Cruzeiro, Casio, Fagner, Fabricio Bruno, Joao Marcelo, Villalba, Kaua Prates, Lucas Romero, Matheus Henrique, Walace, Gerson y Kaio Jorge; y por el Atlético Mineiro, Gabriel Delfim, Preciado, Lyanco, Ruan Tressoldi, Junior Alonso, Renan Lodi, Alan Franco, Alan Minda, Cassierra y Hulk.

Estas 21 expulsiones fueron justificadas por (...) “golpear y dar puñetazos y patadas a sus adversarios (en la reyerta), no siendo posible mostrar la tarjeta roja debido al tumulto”.

Las 23 rojas se convirtieron en un nuevo récord en la historia del fútbol brasileño, luego de las 22 decretadas en el Portuguesa-Botafogo del torneo Río-Sao Paulo en 1954. EFE

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