Si bien nació en Polonia, el máximos artillero en la historia de los mundiales se nacionalizó alemán desde joven y defendió los colores de esa selección en cuatro ediciones de la Copa del Mundo. Su clásica voltereta cada vez que marcaba un gol se repitió en 16 ocasiones.
La cabeza goleadora
En su primer juego en un Mundial, en la de Corea-Japón 2002, Miroslav Klose ya se hizo notar en las redes, y de una manera bastante particular. El delantero alemán convirtió un triplete de cabeza en la goleada (8-0) ante Arabia Saudita.
De hecho, repitió esta fórmula para convertir otros dos tantos en ese torneo: en el 1-1 contra Irlanda y en el triunfo frente a Camerún por 2-0.
Con sus cincos dianas, todas de cabeza, el jugador se quedó con el premio Bota de Plata del certamen, que lo compartió con Rivaldo. A pesar de su producción, su equipo cayó (2-0) en la final frente a Brasil y él fue opacado por Ronaldo.
Un goleador de bronce
En 2006, la máxima fiesta del fútbol se celebró en Alemania, ante su gente. A nivel individual le fue bastante bien ya que conquistó la Bota de Oro, como el goleador de la Copa del Mundo, pero su selección no alcanzó la final, se despidió con el tercer lugar.
Klose apareció con dobletes para los triunfos (4-2) ante Costa Rica y (3-0) Ecuador. En los cuartos de final se encargó de poner el 1-1 contra Argentina para llevar la definición a los penales, donde los alemanes salieron airosos.
Nuevo tercer puesto
A sus 32 años fue llamado para otra Copa del Mundo, la del 2010 en Sudáfrica, desarrollada por primera vez en el continente africano. En este torneo, el goleador firmó cuatro tantos que guiaron a Alemania hasta la semifinal.
Klose metió uno en el debut (4-0) ante Australia y encaminó el triunfo por 4-1 de su equipo contra Estados Unidos al hacer el primero. En los cuartos de final marcó un doblete para eliminar a Argentina por 0-4. Lamentablemente para el artillero, el arco no se le abrió en semis y el seleccionado cayó (0-1) ante España. Por segunda edición seguida, Alemania se consoló con el tercer puesto.
El récord individual y la consagración colectiva
Para el Mundial de Brasil 2014, Klose contaba con 36 años y varias lesiones en esa temporada hicieron que su presencia fuera criticada. Poniendo el 2-2 final, rescató un empate para Alemania sobre Ghana. Esa significó su 15ª anotación con la que igualó en la tabla a Ronaldo.
La tarde del 8 de julio de 2014, en la tierra del entonces artillero de los mundiales y frente a la selección local, Miroslav Józef Klose clavó una de las siete dagas alemanas en semifinales para erigirse como el máximo goleador de la historia de la Copa del Mundo. El partido terminó 1-7 a favor de Alemania.
Y cinco días después llegó el ansiado título frente a Argentina. Klose jugó hasta los 87’ y en su reemplazo ingresó Mario Götze, quien en el tiempo extra le dio la victoria a su selección y con ella, la cuarta Copa del Mundo. Tras ese partido, Klose decidió dejar su selección.
Si bien el récord se ve amenazado por Lionel Messi (13) y Kylian Mbappé (12), quienes están para jugar el Mundial 2026, nadie podrá borrar el nombre del bombardero alemán de las páginas doradas de la Copa del Mundo.