Rafael Méndez, consejero del club y vicepresidente de la Fundación UD Las Palmas, protagonizó el emotivo encuentro con Maciel, a quien obsequió con una camiseta serigrafiada con su apellido y el dorsal 7, que solía lucir cuando defendía al equipo amarillo.
Maciel fue protagonista de una de las etapas más recordadas de la entidad y formó parte del histórico plantel que disputó la final de la Copa del Rey de 1978 ante el FC Barcelona (3-1 para el equipo azulgrana).
El jugador paraguayo se alineó aquella noche en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid junto a Carnevali, Gerardo, Felipe, Hernández, Roque, Félix, Noly, Brindisi -autor del único gol amarillo-, Jorge y Morete.
Durante el reencuentro en Paraguay, el representante de la UD Las Palmas invitó a Crispín Maciel a regresar a Gran Canaria y visitar nuevamente la isla, donde se espera poder recibirle próximamente para brindarle el reconocimiento y el cariño de la afición amarilla.