Paraguay tumbó a un grande como Alemania de la Copa del Mundo, un torneo que lo ganó cuatro veces, pero en el campo de juego, en el estadio Boston, la historia le sonrió a la Albirroja.
“Teníamos la confianza en nosotros. Sabíamos que en la cancha era 11 contra 11. Hoy jugamos con el corazón, con la garra que nos caracteriza”, destacó el ofensivo del conjunto guaraní que tuvo minutos en el segundo tiempo.
En charla para GEN, Gustavo Caballero valoró que es “una felicidad inmensa. Premio al esfuerzo, al sacrifico del grupo que jugo increíble”. Por último, sobre la definición del encuentro que fue desde los 12 pasos, dijo que “la tanda de penales fue algo muy difícil. Teníamos la confianza que el grupo podía y gracias a Dios se pudo”.
Paraguay igualó a un gol con Alemania después de 120 minutos de juego y en los penales, Orlando Gill se agigantó para desviar dos tiros. La Albirroja avanzó a octavos de final y espera rival que saldrá del cruce Francia-Suecia.