El equipo brasileño sufrió más de lo esperado en su casa, a pesar de la ventaja de dos goles lograda en Ecuador (0-2).
Se vio sorprendido por el gol de Djorkaeff Reasco en la primera mitad y puso en serio peligro la clasificación con la expulsión de Jorginho en el minuto 65.
Pero en el 84, De Arrascaeta, de cabeza, se encargó de certificar el billete a ‘semis’ al aprovechar un fallo garrafal del portero Aldair Quintana en un saque de puerta de Agustín Rossi.
El cuadro carioca se citará ahora contra Estudiantes de La Plata, el único superviviente no brasileño del torneo.
Flamengo arrancó excesivamente relajado y jugó con fuego en una de sus peores actuaciones de la temporada. El técnico Leonardo Jardim pensó en poblar el medio y salir al contragolpe con Samuel Lino y Bruno Henrique.
El problema es que se topó con un Independiente del Valle con la lección muy bien aprendida. Consciente de la enorme desventaja, Joaquín Papa no se amilanó y salió con tres puntas rápidos: Pata, Perelló y Reasco.
Lejos de atrincherarse en su área, el conjunto ecuatoriano llegó a controlar algunos tramos de la primera mitad.
Y eso que la primera ocasión tuvo firma rojinegra. Lucas Paquetá dejó solo a Bruno Henrique, que controló mal y chutó peor.
A partir de ahí las mejores oportunidades fueron visitantes. En el 21, Pata, solo ante Rossi, no acertó a rematar entre los palos un buen centro de Hugo Quintana.
Diez minutos después, el Maracaná se quedó en silencio. El gol de Reasco fue resultado de una quirúrgica transición ofensiva y un fallo en cadena de los cariocas.
Léo Pereira se comió un bote y Perelló le ganó la carrera a Ayrton Lucas para poner un centro mal despejado por Rossi. Reasco solo tuvo que poner la pierna para marcar.
Los vigentes campeones se desperezaron en la recta final del primer tiempo. Se hicieron con la posesión, pero arriba no había movilidad. Todas las buenas intenciones se quedaron en un cabezazo desviado de Lino.
Al descanso, la hinchada flamenguista abucheó a los suyos. La falta de tensión fue tal que los rayados no cometieron una sola falta en la primera mitad.
Los primeros compases del segundo tiempo fueron tensos. Volaron las amarillas. Lucas Paquetá se jugó la expulsión con un codazo en el rostro de Carabajal que se quedó en amonestación.
Jardim se temió lo peor y metió los primeros cambios en el 59. Entraron De Arrascaeta, salvador de la noche, y Gonzalo Plata. Paquetá y Carrascal, los sacrificados.
El ‘Fla’ se complicó más la vida con la expulsión por doble amonestación de Jorginho por un forcejeo temerario con Alcívar.
Con 25 minutos por delante, el cuadro de Papa recuperó el vigor y se lanzó en busca del segundo gol. Flamengo se encerró.
El sufrimiento fue mayúsculo. A diez para el final, el Matagigantes llegó a celebrar el segundo tanto a la salida de un córner, pero Carabajal y Vásquez estaban en fuera de juego.
La presión en los últimos minutos fue máxima hasta que Quintana midió mal un saque de puerta de Rossi que De Arrascaeta cabeceó a placer. El campeón sigue vivo y hoy aprendió a sufrir.