Según medios argentinos, el mal momento futbolístico del Millonario aceleró los tiempos de la dirigencia, que analiza adelantar una decisión que inicialmente estaba prevista para el cierre de la temporada.
El empate 1-1 frente a Sarmiento de Junín encendió las alarmas en Núñez. El resultado dejó al equipo en el octavo lugar de la tabla anual y fuera de los puestos de clasificación a los playoffs del Torneo Clausura, una situación que aumenta la presión sobre Leonardo Ponzio, quien se encuentra al frente del plantel de manera interina.
Aunque tanto el entorno del entrenador riojano como la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo mantienen cautela sobre una posible asunción inmediata, el panorama podría cambiar en los próximos días. El partido del domingo ante Belgrano, en Córdoba, aparece como una prueba determinante para el futuro del actual cuerpo técnico.
Ponzio comenzó su interinato con tres victorias consecutivas, pero los últimos resultados, con una derrota ante Huracán, un ajustado triunfo frente a Estudiantes de Río Cuarto y el empate ante Sarmiento, volvieron a generar dudas sobre la continuidad de su proyecto.
En ese escenario, Ramón Díaz aparece como el principal candidato para tomar las riendas del equipo. El histórico entrenador tiene la intención de regresar al club y, de acuerdo con las informaciones publicadas en Argentina, incluso rechazó una propuesta de Corinthians de Brasil mientras espera una oportunidad para volver a dirigir al Millonario.
Su hijo y ayudante de campo, Emiliano Díaz, también alimentó las versiones con un mensaje de despedida dirigido a los hinchas del conjunto brasileño, en el que expresó su deseo de acompañar a su padre para cumplir su último sueño en el fútbol.
La posible vuelta del riojano se presenta como una alternativa para intentar cambiar el rumbo de River en un cierre de temporada complicado. Al equipo todavía le quedan compromisos importantes, entre ellos los clásicos frente a Racing y Boca, además del encuentro ante Aldosivi.
De concretarse su regreso, Ramón Díaz afrontaría su cuarta etapa como director técnico de River, club con el que construyó una parte fundamental de su trayectoria y conquistó numerosos títulos.