El finlandés Sami Pajari volvió a demostrar su gran ritmo y se mantiene al frente del Rally del Paraguay 2026 tras completar una durísima Etapa 2 en los caminos de Itapúa. A bordo de su Toyota GR Yaris Rally1, el piloto nórdico sostuvo la primera posición general luego de una jornada marcada por la exigencia de los tramos y las complicadas condiciones climáticas.
Pajari tuvo como principales escoltas al neozelandés Hayden Paddon, con Hyundai, y al también finlandés Elfyn Evans, con otro Toyota, quienes se mantienen en la pelea por las posiciones de privilegio. El líder supo administrar el ritmo a lo largo de los exigentes especiales y volvió a dejar en claro que su Toyota está preparado para afrontar las condiciones extremas que propone el Rally del Paraguay.
La segunda jornada amenazaba con ser incluso más complicada que la primera. Durante la madrugada, intensas tormentas azotaron Itapúa, acompañadas por fuertes ráfagas de viento e incluso granizo. El temporal provocó importantes destrozos en la zona de asistencia ubicada en Encarnación, donde la imagen tras el paso de la tormenta parecía sacada de una película: toldos volados, estructuras metálicas torcidas y una superficie completamente encharcada.
A pesar de las condiciones, la competencia pudo continuar y los pilotos se enfrentaron nuevamente a los caminos itapuenses, que ofrecieron una combinación de velocidad, barro y sectores especialmente demandantes. El público volvió a acompañar en gran número y convirtió los diferentes puntos del recorrido en verdaderas tribunas naturales, disfrutando de cada pasada de los autos.
Entre los paraguayos, Diego Domínguez volvió a ser protagonista y se mantiene séptimo en la clasificación general. El piloto nacional continúa firme dentro del grupo de los mejores, en una competencia que exige máxima concentración y precisión en cada tramo.
Con la Etapa 2 ya completada, Pajari conserva el liderazgo y encara la definición del Rally del Paraguay con la presión de sus perseguidores. Itapúa volvió a entregar una jornada espectacular, con velocidad, condiciones extremas y una multitud que acompañó hasta el final una fecha que ya forma parte de la historia grande del automovilismo paraguayo.