Dos bajas de peso antes de llegar a los octavos en el Masters 1000 de París: el N.1 del mundo, Alexander Zverev, y el serbio Novak Djokovic, ganador de 24 “Grandes”, dijeron adiós tras sendas derrotas en segunda ronda.
Para Nole esta decepción supuso despedirse de cualquier posibilidad de clasificarse al Masters de final de temporada, que reunirá en Turín, del 15 al 22 de noviembre, a los ocho mejores jugadores del año, con la excepción del lesionado Jannik Sinner, número dos mundial.
Djokovic necesitaba al menos alcanzar las semifinales en París para poder estar en la capital piamontesa, pero se vio superado 2-6, 6-3, 6-3 por el australiano Rinky Hijikata.
¿Su programa para las próximas semanas? “Descansar, tengo ganas”, declaró en zona mixta.
Horas antes, Zverev sintió la responsabilidad del trono mundial y cayó ante el italiano Lorenzo Musetti (N.24), por 7-6 (7/5) y 6-2.
Zverev, ganador esta temporada de sus primeros títulos del Grand Slam (Roland Garros y US Open), iguala el registro del español Carlos Alcaraz, que en 2022 también perdió su primer partido tras alcanzar el N.1 de la clasificación mundial, en el ATP 500 de Astana.
En su primer partido como nuevo patrón del circuito, una posición que conservará hasta final de año, el alemán acumuló errores y se despidió prematuramente de la capital francesa, donde hace unos meses logró el primer gran éxito de su carrera tras conquistar su primer título del Grand Slam en Roland Garros.
Musetti, antiguo N.5 de la ATP, se convirtió en el quinto jugador en derrotar a un tenista en su primer partido como número uno del ranking.
En el primer set, ambos jugadores salvaron puntos de quiebre en juegos consecutivos a mitad de la manga y se decidió en el tie-break, donde el alemán llegó a colocarse con ventaja de 5-2.
Pero Musetti reaccionó encadenando cinco puntos consecutivos para tomar ventaja y cerrar el primer parcial con un gran servicio, muy abierto y al revés de Zverev, que no pudo devolverlo.
Ese final del primer set dio mucha confianza a Musetti, que apenas cometió dos errores no forzados, quebró en dos ocasiones el servicio de un errático Zverev y acabó llevándose el partido.