Olimpia se quedó con el clásico al superar a Cerro Porteño en el Defensores del Chaco por 2-1, en la fecha 6 del Clausura.
Un alivio para el plantel Decano que tropezó en la semana en la Copa Sudamericana, al hilar su segundo triunfo consecutivo en el torneo, hundiendo más a un equipo azulgrana, que también fracasó en la Copa Libertadores y que no puede levantar cabeza en el plano local.
Y el Franjeado hizo el gasto del partido y terminó quedándose con el premio de la victoria, ya que de arranque formuló un argumento con base en la intensidad, sin dejar respirar al Ciclón, que fue sobrepasado con juego dinámico por la banda izquierda, pero careciendo de precisión en lo metros finales.
El Ciclón se dedicó a aguantar las embestidas y en una de las pocas acciones que pudo generar en ataque, sobre el cierre de la etapa inicial se encontró con el gol, casi sin merecer, con una gran definición de Alexis Cañete.
En la complementaria, el retoque por la izquierda marcó la diferencia en Olimpia, que tuvo a un picante Romeo Benítez como generador de juego, y en menos de cinco minutos recetó dos acciones para revertir el juego con goles de Eduardo Delmás (gran figura del juego) y Hugo Sandoval, en su primera intervención, ante un equipo de Cerro que nunca se pudo acomodar en la zona derecha de la defensa, sumando a esa inoperancia, falta de determinación para sostener un juego más combativo.
Bálsamo para el Franjeado, que de nuevo se enfoca en la lucha por el Clausura, recuperando confianza por lo expuesto en el global y en lo colectivo, dejando herido a su tradicional rival, que no encuentra respuestas en conducción, con un plantel que demuestra no estar a la altura de lo que pretende y representa la institución de Barrio Obrero.