El equipo de Ambato cumplió una campaña memorable en la Sudamericana bajo la conducción del entrenador Guillermo Sanguinetti, pues avanzó desde la fase previa, ganó de forma invicta su grupo y alcanzó por primera vez los octavos de final, instancia en la que llegó a meter miedo a Santos, pues hace ocho días comenzó ganando el partido de ida.
Santos hizo valer hoy fuera de casa la renta de 2-1 que sacó una semana atrás de su estadio.
El planteamiento del entrenador brasileño Cuca llevó al equipo de Vila Belmiro a jugar con pausa en los 2.500 metros de altitud de la ciudad ecuatoriana de Ambato.
Santos no arriesgó y a la contra generó ocasiones de gol que pudieron haber anticipado el fin del mano a mano.
En varias oportunidades los visitantes fallaron en la definición frente al portero uruguayo Rodrigo Rodríguez.
Durante el primer tiempo, el conjunto brasileño apostó por una férrea propuesta defensiva para bloquear los intentos de los atacantes locales y recurrió al contraataque cada vez que encontró espacios en la defensa de Macará.
El equipo dirigido por Cuca también buscó mantener la posesión del balón para llevar al cuadro ecuatoriano a la desesperación y al desorden.
En una de las pocas acciones ofensivas del conjunto brasileño, Willian Arão remató de cabeza en el minuto 60, pero el balón se escapó junto al vertical izquierdo.
Los goles de Gabriel Barbosa y Willian Arão en el partido de ida fueron suficientes para darle al Santos el pase a los cuartos de final.
El árbitro chileno Cristian Garay amonestó con tarjeta amarilla a Ronielson da Silva, del Santos, y a Denilson Bolaños, del Macará.