Sportivo Trinidense sufrió un duro revés en su estadio al caer por 4-2 ante su archirrival Rubio Ñu, en una nueva edición del clásico de barrio correspondiente a la fecha 17 del Torneo Clausura 2026. La derrota dejó un sabor amargo en el conjunto de Santísima Trinidad, que no pudo hacerse fuerte ante su gente y terminó cediendo ante el rival de toda la vida.
Tras el encuentro, el entrenador José Arrúa deberá enfocarse en corregir los aspectos futbolísticos que quedaron expuestos durante el compromiso, especialmente en un partido en el que su equipo recibió cuatro goles y no consiguió imponer sus condiciones.
La caída representa un golpe para Trinidense, que venía siendo protagonista en el campeonato y buscaba sostener su protagonismo en la recta final de la competencia. El resultado ante Rubio Ñu obliga al cuerpo técnico a replantear aspectos de cara a los próximos compromisos.