Recoleta FC atraviesa uno de sus momentos más complicados del campeonato. El conjunto Canario sufrió su quinta derrota consecutiva, una seguidilla que preocupa al cuerpo técnico y al plantel, aunque el entrenador Jorge González considera que todavía existen argumentos futbolísticos para revertir la situación.
Tras el nuevo traspié, el técnico reconoció que el equipo vuelve a pagar caro algunos errores individuales y, principalmente, la falta de efectividad frente al arco rival. “Tiene que llegar el momento de cortar un poco esto. A pesar de las derrotas, en ocasiones jugamos muy bien. Hoy creo que errores individuales nos volvieron a marcar una mala jugada”, manifestó González.
El entrenador hizo especial énfasis en el penal que terminó condicionando el partido y en la dificultad que tiene actualmente el equipo para reaccionar rápidamente después de recibir un golpe. “El grupo está un poco golpeado, pero nosotros sabemos que somos los únicos que podemos cambiar esto y levantarlo con cuatro o cinco victorias. Nosotros permanecemos en Primera”, afirmó con determinación.
La pólvora está mojada
Para González, el principal problema de Reco no pasa necesariamente por una caída en el volumen de juego, sino por la incapacidad de transformar las ocasiones generadas en goles. “Lastimosamente no estamos concretando los goles, las jugadas que estamos fabricando. Está un poco mojada la pólvora”, explicó.
También reconoció González que al equipo le está haciendo falta la contundencia que tuvo durante el primer semestre con jugadores como Lucas González y Allan Wlk. “Creo que la mala costumbre de tener a un Lucas González o a un Allan Wlk en el primer semestre hoy nos está faltando un poco. Necesitamos ese hombre que empuje la pelota para poder hacerlo”, señaló.
González considera que Recoleta debe aprender también a manejar los partidos desde el aspecto defensivo y no quedar siempre expuesto en busca del gol. “Primero tenemos que buscar el punto para luego generar y encontrar los tres puntos”, sostuvo.
“No estamos haciendo daño”
El estratega aurinegro fue autocrítico al analizar el patrón que se repite en esta racha negativa. “No convertir cuando tenemos que convertir y que nosotros mismos no estamos haciendo daño, lastimosamente”, indicó.
A esto se suman las expulsiones, las faltas innecesarias y las pelotas paradas, situaciones que terminaron castigando al equipo en los últimos encuentros. “Cometemos faltas innecesarias o tiros libres innecesarios y nos dañan, como nos dañaron hoy en una pelota parada. Y vuelven los fantasmas”, expresó.
Confianza para revertir el momento
Pese al complicado presente, el técnico mantiene la convicción de que Recoleta puede salir adelante y cumplir con el objetivo trazado al inicio de la temporada. “Nuestro sueño siempre fue tratar de clasificar a una copa, entonces primero vamos a comenzar a darnos objetivos a corto plazo de victorias”, manifestó.
El próximo desafío será ante Trinidense, un rival al que González considera siempre complicado y que puede representar una oportunidad para iniciar la recuperación. “Los muchachos son los únicos que van a poder entrar y cambiar esta historia que no es nada linda en este momento dentro del club”, sentenció.
El Canario necesita reaccionar y hacerlo cuanto antes. La quinta derrota consecutiva encendió las alarmas, pero desde el cuerpo técnico apuntan a recuperar la contundencia, corregir los errores defensivos y, sobre todo, devolverle al equipo la confianza que exhibió durante gran parte de la temporada.