Boca Juniors arribó al país con una plantilla compuesta por 27 jugadores para lo que será el compromiso revancha de octavos de final de la Conmebol Sudamericana ante Recoleta.
El conjunto argentino llegó y se instaló en el Hotel Bourboun de la Conmebol sin la presencia de su máxima estrella, Leandro Paredes.
Juan Román Riquelme, presidente de Boca Juniors, encabezó la delegación que llegó al país con la ilusión de aprovechar la ventaja obtenida en la ida donde triunfó por 3-1.
Las localidades están agotadas y se espera un marco repleto de público en el estadio Defensores del Chaco. Mayoría de hinchas xeneizes, pero Recoleta sabe de hazañas.