La Selección de Alemania concretó oficialmente el primer triunfo de la era Jürgen Klopp al imponerse por 2-0 frente a Serbia en la tercera fecha de la UEFA Nations League.
Tras asumir el cargo en julio pasado y haber empatado en sus primeros compromisos de la ventana internacional, el exentrenador del Liverpool logró plasmar su impronta en el Allianz Arena de Múnich, festejando su primera victoria en el banquillo germano ante su afición.
El desarrollo del juego reflejó el sello característico del técnico teutón, fundamentado en una presión alta y transiciones ofensivas vertiginosas. El marcador se abrió a los 39 minutos de la primera mitad gracias a una definición precisa de Tom Bischof, mientras que en el complemento, Florian Wirtz estiró la ventaja a los 61 minutos con un remate certero que liquidó cualquier aspiración del conjunto serbio.
Este resultado significa un verdadero alivio y un punto de inflexión para el ciclo de Klopp, permitiendo que Die Nationalelf sume sus primeros tres puntos en el torneo continental.
Más allá del marcador, la actuación sólida y el dominio territorial mostrado a lo largo de los noventa minutos devuelven la confianza a la afición alemana.