El fútbol y la tecnología se preparan para cruzar una nueva frontera en Uruguay. Real Montevideo, una institución que compite en la cuarta categoría del fútbol charrúa, impulsa un proyecto que pretende darles a los hinchas un protagonismo inédito: participar directamente en las decisiones deportivas del equipo mediante una aplicación.
La propuesta va más allá de las habituales encuestas en redes sociales. Los usuarios podrán votar los esquemas tácticos, elegir la formación titular e incluso intervenir en las modificaciones que se realicen durante el descanso de los partidos. La idea es trasladar a la cancha una dinámica propia de los videojuegos de gestión futbolística, con los aficionados como parte activa de la construcción del equipo.
Con apenas cuatro años de existencia, el club ya comenzó a llamar la atención por los nombres que busca sumar a su plantel. Su primera incorporación confirmada es el colombiano Cristian Zapata, experimentado defensor que pasó por clubes como el Milan de Italia y San Lorenzo de Argentina, y que volverá a jugar a los 40 años.
La lista de posibles incorporaciones también incluye a Mariano Pavone y Felipe Melo, mientras que Ariel Ortega, histórico exfutbolista argentino, optó por no aceptar la propuesta. Así lo explicó Pedro Del Campo, principal impulsor de la iniciativa, en declaraciones al diario Clarín. Según relató, el exjugador de River Plate agradeció el ofrecimiento, pero consideró que llevaba demasiado tiempo alejado de la actividad profesional.
Los hinchas, protagonistas de las decisiones
El eje del proyecto es modificar la relación tradicional entre los aficionados y las decisiones de un club. Del Campo considera que, aunque muchas instituciones destacan su vínculo con los socios, las determinaciones relacionadas con el equipo suelen permanecer en manos de los dirigentes y el cuerpo técnico.
Para cambiar esa lógica, Real Montevideo desarrolló durante aproximadamente un año una aplicación que funcionará como plataforma de participación. Cada semana, el entrenador deberá exponer ante la comunidad sus propuestas futbolísticas y los sistemas que pretende utilizar. Posteriormente, los usuarios tendrán la posibilidad de votar y la alternativa que reúna más apoyo será la que deba aplicarse.
De esta manera, el director técnico conservará la responsabilidad de presentar sus ideas, pero tendrá que ajustarse a la decisión mayoritaria de los participantes. Se trata de una apuesta novedosa que plantea interrogantes sobre los límites de la participación popular en un deporte donde las decisiones suelen depender de criterios profesionales.
Una comunidad digital como principal fortaleza
Aunque todavía compite lejos de las principales categorías del fútbol uruguayo, Real Montevideo sostiene que consiguió construir una comunidad virtual que puede convertirse en una ventaja para su crecimiento. La convocatoria en los estadios ronda el centenar de espectadores por encuentro, pero sus responsables destacan especialmente el alcance que lograron en las plataformas digitales.
Del Campo aseguró que el club ocupa el cuarto lugar en interacciones en redes sociales dentro de Uruguay, solamente por detrás de Peñarol, Nacional y City Torque. Incluso afirmó que supera en ese indicador al equipo vinculado a Luis Suárez y Lionel Messi.
La estrategia también contempla la participación de personalidades del espectáculo y las redes sociales. El periodista deportivo Sebastián Vignolo y el creador de contenido Valentín Scarsini, conocido como El Scarso, tienen previsto disputar al menos un partido con la camiseta de la institución.
“Lo que vamos a hacer este año va a revolucionar el fútbol como lo conocemos”, había señalado Del Campo al presentar la iniciativa. El impulsor del proyecto también lanzó una pregunta que resume la ambición del emprendimiento: qué ocurriría si un equipo gestionado con una participación directa de sus hinchas llegara a competir en la Copa Libertadores.
El ascenso, el primer gran objetivo
Más allá de la repercusión que pueda generar la propuesta, Real Montevideo necesita trasladar sus planes al terreno de juego. El desafío inmediato es conseguir el ascenso a la tercera categoría, objetivo que estuvo cerca de alcanzar en 2025, cuando cayó en la final frente a Los Gorriones. La definición terminó 4-3 en la tanda de penales.
A futuro, la intención es ampliar la intervención de los aficionados y permitirles elegir también a las figuras históricas que podrían incorporarse al plantel. Así, la participación no quedaría limitada a la elección de tácticas y futbolistas para cada encuentro, sino que abarcaría decisiones relacionadas con la conformación del equipo.
Del Campo contó que la idea comenzó a gestarse durante la pandemia y que recién ahora logró avanzar hacia una implementación concreta. También reconoció que el proyecto no dispone de una gran estructura financiera ni de un numeroso equipo de trabajo: detrás de la iniciativa hay seis personas que buscan llevar adelante el plan con recursos limitados.
Con Zapata como primera incorporación anunciada y una aplicación que pretende convertir a los hinchas en protagonistas de las decisiones deportivas, Real Montevideo se propone construir un modelo diferente dentro del fútbol uruguayo. El gran interrogante será si esta fórmula puede traducirse en resultados, conseguir el ascenso y demostrar que la participación digital también puede tener un impacto real dentro de la cancha.