En un juego ante el Catanduvense, al que el Santos iba ganando por 5-0, el talentoso joven en un momento se paró frente al balón, aguantó la marca, y luego, con una espectacular rabona dejó a dos rivales en el camino.
Uno de ellos no soportó el lujo de Neymar, se lanzó al suelo, lo derribó y vio la roja directa.