Fue un golpe de realidad el que recibió el Coventry en su retorno, veinticinco años después, a la Premier. Un reflejo de como se las gasta un equipo del nivel del Arsenal, dominador del pasado curso y reciente triunfador, hace solo una semana, de la Community Shield, la Supercopa inglesa en la que minimizó al Manchester City.
Sin su gran fichaje, el brasileño Bruno Guimnaraes, pero con el griego Christos Tzolis, otro de los refuerzos, en plan estelar, el Arsenal no dio tregua y prolongó la excelencia de la pasada campaña cuando se hizo con el título después de veintidós años y llegó a la final de la Liga de Campeones.
La quinta victoria seguida en un partido inaugural de temporada, que solo lo había logrado una vez antes en su historia, fue en medio de un monólogo sentenciado antes de la media hora, cuando ya contaba con dos goles de ventaja después de un puñado de ocasiones que rondaron la meta visitante.
Mucho tuvo que ver Tzolis que se hizo con el balón gracias a la ordenada presión en la salida de balón del equipo de Frank Lampard y se lo envió a Ricardo Calafiori que asistió al alemán Kai Havert que, de primeras, dentro del área, batió a Carl Rushworth.
El segundo llegó en una rápida transición, desde el centro del campo. Christos Tzolis, desde la izquierda, envió un centro raso que desvió el portero. Pero dejó el balón muerto y lo alcanzó Bukayo Saka, que siguió la acción, para aprovechar el rechace y volver a llevarlo a la red. Era el minuto 22.
El cuadro de Arteta, erigido en el quinto entrenador de la historia de la Premier en alcanzar 150 victorias ligueras en menos de 250 partidos, no bajó el ritmo. No hubo noticias de David Raya, un mero espectador en el partido de apertura de la Premier.
El intermedio no relajó a los gunners que nada más volver al campo sentenciaron el encuentro cuando un disparo en semifallo del noruego Martin Odegaard que recibió el pase de Ben White, acabó en el fondo de la portería por tercera vez. No reaccionaba el Coventry, superado por la situación y por los acontecimientos..
La goleada pudo ser mayor porque el conjunto de Lampard no terminó de adaptarse a su nuevo hábitat. Tzolis, en su puesta de largo, buscó su gol. No llegó. Lo intentó y lo tuvo cerca pero Carl Rushworth resolvió con acierto el intenso trabajo.
Tanto Arteta como Lampard, que firmó la rendición, dieron por bueno el resultado y el partido de cayó. Fue la hora de los cambios con minutos para Mikel Merino y Martin Zubimendi y el premio de la grada para el griego, que dejó el campo en el tramo final.
El Arsenal ganó son suficiencia. Su mensaje fue claro. Puso fin al dominio del City y pretende asentar su autoridad. El Coventry, por su parte, necesita tiempo y convicción.
- Ficha técnica
3 - Arsenal: David Raya; Ben White, Cristhian Mosquera, Gabriel, Ricardo Calafiori (Piero Hincapie, mn.81); Martin Odegaard (Mikel Merino, m.76), Declan Rice (Martin Zubimendi, m.68), Myles Lewis Skelly; Bukayo Saka (Chukwunonso Madueke, m.68), Christos Tzolis (Eberechi Eze, m.76) y Kai Havert.
0 - Coventry: Carl Rushworth; Milan Van Ewijk, Bobby Thomas, Aurele Amenda, Jay Dasilva; Ogochukwu Onyeka, Caleb Yirenkyi (Victor Torp, m.63), Matt Grimes; Brandon Thomas Asante (Jack Rudoni, m.70), Loum Tchaouna (Gustavo Hamer, m.82) y Ellis Simms (Taiwo Awoniyi, m.70).
Goles: 1-0, m.15: Kai Havertz; 2-0, m.22: Bukayo Saka; 3-0, m.49: Martin Odegaaard
Árbitro: Thomas Bramall. Mostró tarjeta amarilla a Caleb Yirenkyi, del Coventry y a Gabriel, del Arsenal.
Incidencias: encuentro de la primera jornada de la Premier disputado en el Emirates Stadium de Londres ante 60.098 espectadores.