La desesperanza se instaló en la Libertadores

Arturo RubinPor Arturo Rubin
Causa profunda desazón el momento actual de los equipos paraguayos en la Libertadores. Primero Libertad conoció de un resultado adverso en la Bombonera, donde solo desarrolló un fútbol convincente en el trámite final del juego.

La temerosa actitud en el primer tiempo dejó abierta la posibilidad para que el cuadro argentino se meta sobre su campo en reiteradas ocasiones. Le faltó, sin embargo, a Boca contundencia, que probablemente sea su mayor reparo una vez puesto el resultado.

Debemos consignar que el primer gol del local pudo haber sido anulado por una mano de Goltz que definió Ábila pegándole fuerte. El segundo gol fue producto de una gran acción personal de Zárate, siendo lo más rescatable del encuentro.

La reacción liberteña llegó tarde frente a un adversario que estuvo por debajo de la propia expectativa reinante. Haciendo el repaso: Libertad se las ve mal ante un cuadro que aún no rindió en la medida esperada y que tiene mucho para ofrecer.

En casa, el Gumarelo necesitará atacar y es ahí donde debe tomar los recaudos por el contragolpe del rival que cuenta con suficientes herramientas. No está cerrada la cuestión, pero la realidad dice que la situación es muy compleja para el equipo de Tuyucuá que de encarar con mayor actitud el partido, podría haber alcanzado el gol de visitante que en muchos casos resuelven el pleito en los cotejos de ida y vuelta.

Coraje es la palabra que no la tuvo en cuenta el Albinegro.

Para Cerro es más difícil aún, perder de local 0-2 ante Palmeiras e ir a buscar en el Arena Palestra Italia revertir el marcador sería todo un milagro. La decepción fue enorme de una multitud que asistió en la Nueva Olla y que por segunda vez digirió una derrota en su ahora monumental estadio, por el Clausura ante Libertad y el jueves pasado contra el equipo de Felipão.

Por la Sudamericana había empatado con Junior 0-0 y por la Libertadores mismo marcador ante Gremio. Ante el Monagas fue 3-2 y con Defensor 2-1. Se rompió la imbatibilidad a la que había hecho mención el presidente azulgrana.

En el orden futbolístico tan solo fueron 15 minutos de arranque para el Ciclón. Luego le complicó la pasividad brasileña que arrastró a Cerro a desordenarse. Más tarde la fatalidad: El tiro libre de Dudú que desvía Churín, habilitando a Borja y la sentencia no tardó en llegar, nuevamente Borja en el marcador.

Los brasileños contaron con la manija de Bruno Henrique en la zona media, quien en compañía de Felipe Melo (tuvo una actitud grosera antes del partido) se adueñaron del terreno. En contrapartida, el aporte colectivo de Cerro fue escaso, Novick fue lo más rescatable para generar fútbol faltando el complemento para la definición, jugar solo con Churín arriba es poco.

Cuando ingresó el Conejo Benítez le dio agresividad a un ataque muy enredado, donde sobresalieron los centrales brasileños rechazando los centros frontales.

Lo que viene es tremendamente complicado, remontar afuera y ante un rival tan poderoso, es poco factible, por eso hablamos de un milagro. A Cerro le cuesta la Copa Libertadores y este es otro ejemplo.

Las revanchas: Por el mismo certamen, tanto Libertad como Cerro volverán a jugar el 30 de agosto. El Gumarelo en el Defensores verá nuevamente a Boca, a las 18.30. En tanto, en Brasil Cerro Porteño saldrá frente al Palmeiras.

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