Fútbol Internacional

Martín Silva salva al Vasco en pírrico empate ante Cruzeiro

El portero uruguayo Martín Silva fue anoche el héroe del Vasco de Gama en el pírrico empate sin goles en casa del Cruzeiro por el grupo E de la Copa Libertadores que deja a los dos equipos brasileños sin conocer aún la victoria en el torneo.

El arquero de 35 años firmó varias intervenciones de mérito durante el encuentro, las cuales permitieron al conjunto de Río de Janeiro salir vivo del estadio Mineirao de la ciudad de Belo Horizonte.

Con ambos equipos pensando más en sus respectivas finales de campeonatos regionales de Brasil, Cruzeiro y Vasco firmaron un pacto de no agresión en el primer tiempo que saltó por los aires en la segunda mitad, si bien ninguno tuvo el suficiente acierto para romper las tablas.

Con el empate de esta noche, Racing y Universidad de Chile se destacan en la punta del grupo E con cuatro puntos cada uno, tres más que Cruzeiro y Vasco, con uno cada uno y aún sin saber qué es ganar.

El Cruzeiro saltó al césped más enchufado que su rival y a los once segundos del pitido inicial ya finalizó su primera jugada en una combinación entre el brasileño Thiago Neves y el uruguayo Arrascaeta.

A los tres minutos, los dos jugadores fueron de nuevo protagonistas de otra llegada peligrosa que envalentonó a la afición local.

El Vasco supo aguantar y despertó primero por medio de un intento de cabezazo del central Paulao, que hizo gala de su poderío físico tanto en defensa como en ataque, y de un contragolpe que por muy poco no finalizó el colombiano Riascos.

No obstante, ninguno de los dos equipos tomó demasiados riesgos. Demasiadas transiciones horizontales a la espera de un primer error del rival que no llegó.

En el caso del Cruzeiro, el más laborioso fue el extremo brasileño Rafinha, quien lo intentó por la izquierda con el apoyo de Neves y Arrascaeta, pero fue sustituido al descanso por el atacante Sassá.

El testigo de Rafinha lo tomó Arrascaeta, desesperado al verse en muchas ocasiones solo en el balcón del área y sin posibilidad de pase.

Ante la indecisión de los de Mano Menezes, el Vasco no se quedó de brazos cruzados y empezó a probar al guardameta Fabio, quien tuvo que emplearse a fondo en un disparo envenenado del joven Paulinho, que desvío involuntariamente Ariel Cabral.

Como respuesta, un misil de Robinho desde fuera del área y un remate de Sassá que se encontraron, en ambas ocasiones, con las manoplas sólidas del arquero uruguayo Martín Silva.

El cancerbero salvaría de nuevo a su equipo en un mano a mano contra Sassá, al que se le hizo de noche cuando vio cómo se acercaba el meta del conjunto carioca.

La nota negativa del encuentro fue la lesión de Paulinho, la perla de 17 años que ya es objeto de deseo por parte de algunos equipos europeos y que tuvo que salir en camilla tras torcerse por completo el codo izquierdo en una caída más que desafortunada.

Con el shock en el cuerpo por la lesión de Paulinho, que abandonó el Mineirao en ambulancia, Martín Silva tuvo que convertirse de nuevo en héroe del Vasco al detener un fuerte tiro de Neves y tapar el rechace que intentó nuevamente Sassá.

Los últimos diez minutos del partido fueron toda una correría. Las dos escuadras se olvidaron del rigor defensivo y se lanzaron al ataque en busca de un gol definitivo y una victoria que les hubiera posibilitado engancharse a los puestos de cabeza del grupo.

- Ficha Técnica:

0. Cruzeiro: Fábio; Lucas Romero (m.49, Ezequiel), Leo, Dedé, Egídio; Henrique, Alejandro Ariel Cabral (m.80, Federico Mancuello), Robinho, Thiago Neves, Giorgian de Arrascaeta; y Rafinha (m.45, Sassá).

Entrenador: Mano Menezes.

0.Vasco da Gama: Martín Silva; Rafael Galhardo, Paulao, Frikson Erazo, Fabrício; Leandro Desábato, Wellington, Yago Pikachu, Wagner (m.45, Evander); Paulinho (m.71, Andrés Ríos) y Duvier Riascos (m.80, Caio Monteiro).

Entrenador: Zé Ricardo.

Árbitro: el brasileño Raphael Claus. Amonestó a Lucas Romero.

Incidencias: partido de la segunda jornada del grupo E de la Copa Libertadores jugado en el estadio Mineirao de la ciudad de Belo Horizonte. EFE

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