Fútbol Internacional

Icardi, reincorporado por el Inter pero despedido por su hinchada

El argentino Mauro Icardi volvió este martes a una lista del Inter de Milán tras estar 50 días fuera por una polémica con el club, pero las huellas de esta guerra fría provocaron la indignación de los ultras interistas, que se unieron para pedir públicamente la venta del delantero.

Un altercado entre Icardi y el Inter, que se originó en febrero por las insistentes peticiones de su entorno para una renovación de contrato (acaba el actual el 30 de junio de 2021), y en el siguiente castigo del club con la pérdida de la capitanía, es algo que, más de un mes y medio después, pone en duda la continuidad del rosarino y la bajada de su valor de mercado.

El delantero interista, de 26 años, no juega desde el 9 de febrero, en una deslucida prestación contra el Parma, y fue incluido este martes por el técnico Luciano Spalletti en la expedición que viajará a la capital de la región liguria (noroeste) para medirse con el Génova.

Todo ello, en un momento de máxima tensión, después de que, apenas hace dos días, el técnico del Inter acusara públicamente a Icardi de no tener compromiso hacia el club y de tener que ser "rogado" para competir.

"Cuántos partidos hemos perdido en los últimos años y él estaba en el campo? Los demás jugadores merecen jugar al igual que él. Por cómo se ha portado, es correcto que esté fuera. Preguntad a un aficionado si le hace placer que un jugador deba ser rogado para ponerse la camiseta del Inter", afirmó el domingo Spalletti, en un momento de rabia tras la derrota sufrida contra el Lazio.

Unas declaraciones fuertes, que el técnico matizó este martes en el intento de calmar una situación que perjudicó la imagen del club, y que le llevó a ser habitual protagonista en las portadas de los diarios italianos.

"La camiseta de Icardi sola, no vale nada. Con 10 camisetas detrás y un equipo, entonces vale más que (el argentino, Lionel) Messi y (el portugués) Cristiano Ronaldo juntos, sobre todo para nosotros. Para nosotros vale muchísimo, pero dentro del equipo y sudando. No él solo y sin compañeros", dijo Spalletti en la rueda de prensa de este martes.

Pero si el entrenador toscano expresó su voluntad de cerrar el caso, pidiendo unidad y "sudor" en el campo, los ultras del Inter manifestaron intenciones distintas, al asegurar públicamente que Icardi no representa los valores del club y que, por lo tanto, debe ser vendido.

"Adelante con los interistas, ¡Icardi vete! Después de un diálogo interno, todos los grupos del fondo norte (del estadio San Siro) decidieron de manera unánime que la actitud del número 9 no debe ser tolerada", se lee en un mensaje publicado en la página web de los ultras de la "Curva Norte" de San Siro.

"El fondo norte cree que Icardi demostró que no tiene el carácter necesario para llevar el brazalete de capitán, y tampoco para construir un equipo basado en su presencia. En este comunicado animamos al club a que tome las medidas para alejarle del equipo", añade la nota.

Spalletti no se escondió y comentó este anuncio encomendándose a la "capacidad de los aficionados" de entender las dinámicas de lo sucedido, y manifestando el deseo de que vuelva a haber unidad.

Sin embargo, los hinchas del fondo norte de San Siro enviaron un mensaje claro: "Nuestra posición es que Icardi ya no forma parte del Inter y, a partir de este momento, se le tratará de esta manera".

En este contexto, los últimos dos meses de la temporada italiana estarán marcados por la incertidumbre en el conjunto "nerazzurro" sobre el futuro de su delantero, el jugador más valioso de su plantilla.

Si hasta el verano pasado el argentino tenía una cláusula de rescisión de 110 millones de euros, y su valor de mercado se mantenía cerca de esa cantidad, las recientes polémicas provocan inevitablemente un bajón.

A ello se suma un rendimiento que este curso ha estado muy inferior a la costumbre para Icardi, que tras ser máximo artillero el año pasado con 29 goles, solo marcó nueve tantos en los 20 partidos disputados en esta campaña.

Fuente: Agencia EFE

Dejá tu comentario