Copa Libertadores

Brian y Orué alimentan el sueño albo de jugar la final

Nacional, de un impecable partido, derrotó a Defensor Sporting por 2-0 y viajará con ventaja a Uruguay en busca de redondear el trabajo y ubicarse por primera vez en su historia en la final de la Copa Libertadores.

Nacional realizó un impecable trabajo en el Defensores del Chaco y venció por 2-0 a Defensor Sporting por el partido de ida de la semifinal de la Copa Libertadores. Los goles de la Academia llegaron por intermedio de Brian Montenegro y Derlis Orué.

"Gracias al fútbol un país pequeño puede ser grande", sentenció alguna vez el exdelantero camerunés Roger Milla. Esta unión de simples palabras pero de significado profundo se aplica perfectamente a "Nacional Querido", que conglomera a todos los paraguayos a la causa en esta Libertadores.

En una noche espléndida, colmada de emociones en el Defensores del Chaco, en el que Raúl Piris lucía en el brazalete un fragmento de la camiseta que utilizó alguna vez el gran Arsenio Erico, como si faltara motivación, saltaba la Academia ante una multitud para enfrentar al Defensor Sporting, nada menos que por una semifinal de Copa.

EL PARTIDO. El rival uruguayo, novato en estas instancias pero sin dejar de ser otra agradable sorpresa en la competencia, entró con la premisa de ocupar de manera efectiva los espacios pero desde el inicio dependió de los fogonazos de De Arrascaeta, su jugador más temible.

Nacional jugó al engaño para poner en práctica la estrategia, dejó que el rival estire sus líneas hacia el ataque para que Marcos Melgarejo en la réplica intimide con una chilena y otro remate que salió pifiado.

Ambos conjuntos jugaron un partido de pocas revoluciones pero sumamente táctico. Cerca de los 15, Daniel de Arrascaeta llamó a intervenir a Don y el argentino se quedó sin complicaciones con el remate. En el otro frente, Martín Campaña no mostró la misma solvencia pero Julián quedó lejos para aprovechar el balón suelto.

La insistencia de Melgarejo y algunos destellos de Torales cerca de la zona caliente pusieron patas para arriba al contrario que empezó a ceder ante el asedio tricolor. La tranquilidad se alteró por completo cuando Brian Montenegro, que debutaba en la Libertadores, a los 35 minutos metió el sablazo tras una excepcional habilitación de Benítez.

Nacional, motivado por el tanto de apertura, se echó hacia el arco de Campaña, y no sacó mejor provecho del desconcierto charrúa solo porque el doble disparo de Torales encontró en el camino del gol el cuerpo de un defensor.

Los pupilos de Morínigo jugaban a lo seguro, pero casi pagó caro una falta cometida cerca del área. Gedoz sacó un latigazo pero apareció la salvadora intervención de Don que además tuvo el auxilio del travesaño. Con la ventaja de Nacional y con Melgarejo como gran figura, el juego se marchó a vestuarios.

En la complementaria, el compromiso regresó con Nacional al mando del martillo y con situaciones claras frente al arco contrario. Una perfecta triangulación entre Montenegro, Orué y Benítez no terminó al fondo de la red solamente por la oportuna estirada de Campaña.

La Academia no cedía y trabajaba con insistencia el segundo tanto. Montenegro se sumó con naturalidad al concierto de pases pero Campaña se interpuso a otro gran disparo de Julián a los 59 minutos para erigirse en el mejor hombre de la Violeta y dejar la sensación de injusticia por la superioridad alba.

Corrían los minutos y cada avance desnudaba las falencias defensivas de Defensor y del ataque no hubo noticias que facilitó para que los volantes pisen sin preocupaciones las cercanías del área como ocurrió a los 69, cuando Orué desde la cabecera del área ajustició a Campaña.

Morínigo no dudó en cerrar el partido con Fabián Balbuena en la zaga y después oxigenó la mediacancha con Hugo Lusardi. La Academia, con un partido de gran autoridad, con puntos altos en todas sus líneas, viajará a Uruguay para redondear la clasificación que dejó media hecha en el Defensores del Chaco en una noche colmada de inolvidable emociones.

Dejá tu comentario