Fútbol Paraguayo

A 40 años de una epopeya

Los campeones de América recordaron los mejores momentos de la gesta.

Por Rodrigo Cancián - @R01Cancián

Entre los años 1979 y 1980, el deporte paraguayo estuvo cargado de glorias y en especial el fútbol. Olimpia se había consagrado por primera vez campeón de la Copa Libertadores al derrotar en la final a Boca Juniors, lo que le permitió también al año siguiente conquistar el mayor título a nivel de clubes de ese entonces: la Copa Intercontinental ante el Malmo, de Suecia, y, posteriormente, la Interamericana ante el FAS de El Salvador.

Pero una de las mayores hazañas para el país en sí se había realizado el 12 de diciembre de 1979, en Buenos Aires, donde Paraguay se consagraba campeón de la Copa América por segunda y última vez en su historia.

A casi 40 años de aquella gesta, casi olvidados y de vez en cuando merecidamente homenajeados, Eugenio Morel, Arecio Colmán y Alicio Solalinde, tres de aquellos 33 héroes que elevaron la bandera paraguaya en lo más alto del continente, recordaron los mejores momentos de aquella histórica e inigualable proeza deportiva de nuestro país.

Alicio Solalinde: “El DT dio libertad”

“Teníamos un juego por semana. Uno tenía más tiempo de preparación y los dos equipos llegaban íntegros. Ahora, en las finales, llegan más desgastados”, aseveró Alicio Solalinde con respecto al sistema de aquel torneo.

Sobre la virtud del seleccionado, resaltó la “confianza” que le otorgaba el título conseguido por Olimpia. “Eso nos hacía sentir que estábamos a la par de las otras selecciones”, afirmó. “En la semifinal, ya nos sentíamos campeones al ganarle a Brasil y contra Chile ya estábamos más confiados”, aseguró.

“Se hizo difícil en Santiago, pero acá nos plantamos. En la finalísima, el empate nos favorecía, pero no por eso nos defendimos”, agregó. Consultado por la filosofía de juego del técnico Ranulfo Miranda, acotó: “Era un señor muy tranquilo. Nos daba mucha libertad y confianza para jugar, Cuando estuvimos con la base de Olimpia se adecuó a nosotros y nos dio la tranquilidad de jugar como lo hacíamos en Olimpia”.

Arecio Colmán: “Una buena mezcla”

“Había una buena mezcla de jugadores de distintos equipos, Además, hay que recalcar el mérito de Ranulfo Miranda, que vino de Rubio Ñu a dirigir, salió campeón y nunca nadie le dio el reconocimiento que se merecía”, expresó Arecio Colmán. “El sistema de competencia le permitió a la Selección Paraguaya contar con jugadores de otros clubes, ya que Olimpia y Cerro estaban muy metidos en la Copa (Libertadores)”, mencionó. “Después el plantel se fortaleció cuando se sumaron ellos”, añadió.

También se refirió al porqué ya no se recurre a los técnicos paraguayos. “Es cosa de los dirigentes. Acá se dice que el técnico paraguayo no tiene personalidad, que no se actualiza y fueron paraguayos los que mejores resultados tuvieron”, aseguró. Sobre si se sienten retribuidos, respondió: “Por la gente sí, por las autoridades... ahora estamos peleando por una pensión que de a poco estamos consiguiendo, y a la APF no le importa”.

Eugenio Morel: “Un equipo moderno”

“Tácticamente era un equipo moderno, ya teníamos laterales volantes. Yo era wing izquierdo y hacía de volante marcador cuando aún no existía el 4-4-2”, afirmó Eugenio Morel. En cuanto a la semifinal y final, recordó: “Ante Brasil fue histórico. Jugamos un partidazo ante un gran equipo. Acá le hice el gol de chilena y podíamos haber hecho más, eso iba a ser más histórico, y a Chile, acá, le pasamos por encima”.

Por otro lado, contó que en las reuniones del plantel suelen analizar los actuales equipos y lamentan el “no haber jugado en esta época”. Sobre los técnicos paraguayos señaló: “No se hacen respetar y los dirigentes tampoco los valoran. El DT paraguayo pide 20 pelotas y le traen 10, el extranjero pide 20 y le traen 50, así nomás”. También aseguró que no se sienten tan retribuidos. “Después de 40 años recién estamos consiguiendo algunos beneficios. No aceptamos nada de la APF porque después ellos hacen prensa de eso”, culminó.

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